Asuntos Públicos – Crisis de aranceles con USA, al límite

Eduardo Coronel Chiu

Cerca del deadline y sin acuerdo todavía. Entre todos los temas coyunturales y anecdóticos, lo preocupante hoy para el país y el estado, por las consecuencias negativas que tendría para la economía y la vida cotidiana de la gran mayoría de la población, es que está por vencer el próximo lunes el plazo fijado unilateralmente por el presidente norteamericano Donald Trump para comenzar a imponer a todas las exportaciones mexicanas aranceles del 5%, con aumento mensual progresivo hasta alcanzar el 25%.
La medida arbitraria dispuesta por Trump, en el marco de su campaña de reelección en puerta, es una represalia al país y contra el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por no contener el flujo migratorio ilegal, principalmente centroamericano, hacia los Estados Unidos. Hasta ayer, después de 4 días de negociación de la delegación mexicana que encabeza el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, con los funcionarios norteamericanos, no habían llegado a ningún acuerdo.
El optimismo de AMLO, se desvanece; no parecen dar resultados su discurso y las propuestas de solución que planteó, la principal, atraer inversión norteamericana a la frontera sur para generar empleos y retener a la población.
Del lado norteamericano se ven inflexibles a los amorosos mensajes, la defensa de una política basada en principios, el respeto al derecho humano a la migración, o a la invocación a las figuras históricas y a la amistad entre naciones, el diálogo con los representantes de Trump no ha pasado de conversaciones, sin que se haya desactivado la explosiva medida.
Al margen de que Trump no tiene razón ni derecho a esa ofensiva comercial, conforme a los tratados de comercio exterior vigentes, con USA, el TLC o el T-MEC, y que también serían afectados sectores norteamericanos, lo cierto es que hasta ahora no hay signos de que esté blofeando. En la clase política norteamericana, aunque hay congresistas en desacuerdo con la medida, no se ven acciones inmediatas para impedirlo.
Ayer trascendió en medios norteamericanos que el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, habría ofrecido en bandeja a la Guardia Nacional con 6 mil elementos para sellar la frontera sur, mensaje que matizó posteriormente el propio Ebrard, al precisar que solo había mencionado la creación de esta policía, con actuación en regiones y preferentemente en la zona sur del país.
El tono de Trump
En medio de las negociaciones para tratar de desactivar la crisis, ayer preguntaron a Donald Trump si le preocupan las consecuencias comerciales de imponer los aranceles a las exportaciones mexicanas. Sin ninguna diplomacia respondió: «No estoy preocupado porque ellos nos necesitan, nosotros no los necesitamos, ellos nos necesitan. Nos robaron 32 por ciento de nuestro negocio automotriz”, “El TLC es uno de los acuerdos más estúpidos en nuestros tiempos”.
Reitera su característico desdén por los mexicanos: “mandan cada año drogas con un valor de 500 mil millones de dólares. Cien mil personas mueren cada año por lo que entra a nuestro país desde la frontera sur, desde Honduras, Guatemala y El Salvador”, “(México) no debería permitir que gente entre a su país”.
Si esa es su posición, ¿qué podría esperarse del final de la negociación?
No se duda que Trump tenga ya decidido asestar el primer golpe del 5% como parte del lanzamiento de su nueva postulación que será el 18 de este mes, y que siga el chantaje durante la campaña.
Marcha por la “defensa de la dignidad”
Mientras tanto y el plazo corre, ayer AMLO convocó “al pueblo de México” a una marcha de la unidad en “defensa de la dignidad”, para el próximo sábado por la tarde en Tijuana, en la frontera con el estado de California.
Llamó a todo el mundo, a las autoridades de todos los poderes, líderes políticos, empresariales, sociales y religiosos (el de la luz del mundo, preso en California por delitos sexuales, seguro se disculpará de no asistir debido a causas de fuerza mayor). La convocatoria generó controversia, aunque nadie escatima el apoyo a AMLO en la defensa del interés nacional, hay discrepancias sobre la utilidad del mitin de masas, que terminaría como otro más de los actos multitudinarios del presidente, le sobrará masa, aunque le falten líderes, para eso está él.
El discurso de AMLO ese día revelará la realidad del resultado de la incierta negociación. El lunes veremos si hay que ocuparse de los escenarios del shock económico. Esperemos que no empeore la situación, que hoy no es para estar optimistas. No a todos contagia AMLO.