Asuntos Públicos – Es la seguridad

Eduardo Coronel Chiu

La masacre de 14 personas, incluido un menor de año y medio, en una fiesta privada en Minatitlán este Viernes Santo, perpetrada con barbarie por un grupo armado que luego se dio a la fuga, sin que hayan sido aprehendidos, hecho atroz que consternó a la opinión pública, actualizó la visión real de las dimensiones que presenta el problema de violencia criminal e inseguridad tanto en Veracruz como a nivel nacional.
El desbordamiento delictivo y la incapacidad del Estado para garantizar a la población su integridad física, libertades y bienes, mientras cuajan las nuevas políticas e instituciones de seguridad pública que puedan contener a los delincuentes y sustentar el estado de derecho, es el tema central de nuestros días.
Coincide este sangriento episodio con la divulgación de las cifras de incidencia delictiva que constatan que al primer trimestre del año, y cuarto mes de los nuevos gobiernos federal y del estado, siguen al alza los delitos de mayor impacto, homicidio doloso, secuestro, feminicidio, extorsión y robos, indicadores de que hasta el momento prevalece la inercia y las fuerzas del orden no han podido contener la violencia criminal. En Veracruz, los datos del Secretariado Ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad Pública, arrojan al mes de marzo 348 homicidios dolosos, 111 secuestros, una elevación sin precedentes, 48 feminicidios y 140 extorsiones, entre otros delitos.
Nadie creía que por arte de magia AMLO y Cuitláhuac recobrarían la seguridad en el país y en el estado, la guerra contra la delincuencia y la creación de la nueva policía federal militarizada, la Guardia Nacional, se ve todavía distante.
Pero para la población que padece el estado de indefensión, se agota la excusa de la situación heredada, crece la exigencia a las actuales autoridades, aunque los nuevos gobernantes aún intentan justificar que la situación que se vive es responsabilidad de los antecesores, de los malos gobiernos a los que sustituyeron, y siguen pidiendo tiempo para resolver el asunto.
AMLO en Veracruz
El contexto de la inseguridad pública y los reclamos de la población en esta materia caracterizan la gira de dos días del presidente Andrés Manuel López Obrador. Criticado en redes sociales por omiso en el tema de la matanza de Minatitlán, mientras se dio vuelo en su cuenta de Twitter con citas bíblicas desde el sermón de la montaña hasta las recriminaciones a sus adversarios, “los conservadores”, que objetaron su política de memorándums, los hipócritas como sepulcros blanqueados, ayer que llegó AMLO se vio obligado a abordarlo.
El tradicional acto de jura de bandera de egresados de la Escuela Naval, precisamente en fecha conmemorativa de la defensa del Puerto de Veracruz en la invasión norteamericana de 1914, enmarcó su discurso exculpatorio y esperanzador; consistente en su argumentación, por un lado, repartió la culpa al pasado: “nos entregaron un cochinero”, la masacre fue un producto del “fruto podrido”, herencia de la política económica antipopular, entreguista y corrupta; y por el otro, su optimismo en que “vamos a limpiar el país”, acabar con la corrupción y la impunidad. Dedicó una buena parte de su mensaje en detallar su propuesta de creación de la Guardia Nacional, aderezada con la vertiente de las políticas sociales para que los jóvenes no caigan en las bandas de delincuencia organizada.
En tono complaciente aprovechó AMLO para alabar a sus secretarios de Marina, José Rafael Ojeda y Defensa, Luis Crecensio Sandoval, “incorruptibles” como los intocables y al gobernador Cuitláhuac García, urgido de espaldarazo, a quien llamó “honesto, un hombre bueno, no de malas entrañas”.
En lo que todos estarían de acuerdo con AMLO es que “lo que más nos urge es garantizar la seguridad pública del país”.
Sin reclamo a USA
No faltó a AMLO en su pieza oratoria su desplante de historiador; repasó cada uno de los acontecimientos de las 4 defensas heroicas del Puerto de Veracruz, la última, por cierto, la que se conmemoró ayer, con todo y su patriotismo, no tuvo reclamo a los Estados Unidos por la invasión de 1914, no obstante aludir que esa intervención “siempre estuvo promovida por la ambición de los extranjeros de nuestro petróleo”, la licencia poética del historiador y el pragmatismo del político no derivó en la exigencia de disculpa al actual gobierno norteamericano (Mr. Trump es imprevisible y volado), tampoco por la guerra del siglo XIX (1846-1848), en la que México cedió a USA más de la mitad del territorio que integraba tras la independencia de España.
Por orden cronológico, primero que se disculpen los españoles por la Conquista y colonización. No hay que quemar etapas históricas en materia de disculpas internacionales.
Hoy la mañanera en el Puerto
Después de la sesión del gabinete de seguridad pública, AMLO ofrecerá su conferencia de prensa desde Veracruz, aunque el tema obligado es la seguridad, ante la falta de resultados contundentes y la reiteración de diagnósticos y políticas de panacea, se duda en que haya novedades informativas. Con todo, su estilo discursivo voluntarista, polémico y sectario dará nota.