Asuntos Públicos – Incidencia delictiva en Veracruz

Eduardo Coronel Chiu

Ayer actualizó el Sistema Nacional de Seguridad Pública las cifras de delitos denunciados del fuero común en el estado al mes de mayo, y aunque en el comparativo con el año previo se observan algunas reducciones, considerables en el total de delitos registrados, el descenso es precario para el homicidio doloso, y en cambio siguen muy elevados otros delitos graves como el secuestro y el feminicidio.
Los nuevos datos permiten acumular el periodo de 6 meses de la actual administración, diciembre 2018-mayo 2019, en el cual se denunciaron 25 mil 512 delitos, una reducción en el total de 4 mil 877, comparados con el lapso equivalente diciembre 2017-mayo 2018. Pero esta reducción no es significativa en los delitos de mayor impacto. En los primeros seis meses del actual gobierno se han denunciado 777 homicidios dolosos, apenas 90 casos menos. En contraste, el secuestro lleva una tendencia creciente sumamente preocupante; se acumulan 196 denuncias por este delito (121 casos más), por ello, es sabido, el estado ocupa el primer lugar nacional. El feminicidio también está a la alza, son 94 denuncias las que corresponden al periodo del actual Gobierno del Estado (37 casos más).
Las reducciones del total se presentan en mayor parte en algunas modalidades del robo y otros delitos patrimoniales, los más comunes. Si bien la disminución es muy pequeña en robo a casas habitación (-383), hay aumentos en el robo a negocios (76 más) y se reduce la extorsión, se han denunciado 273 extorsiones, representan solo 21 casos menos.
Como se ve, las cifras de delitos graves no están para echar campanas al vuelo. Tendrán que aplicarse más los responsables de la seguridad pública –con la mítica ayuda de la Guardia Nacional, ahora ocupada en contener y cazar migrantes– para recuperar la paz social y el estado de derecho en Veracruz.
Desaparición de poderes municipales
Sorprendió la solicitud del gobernador Cuitláhuac García al Congreso del Estado para declarar desaparecido el poder en el ayuntamiento de Mixtla de Altamirano, ubicado en la sierra de Zongolica, y nombrar un Concejo Municipal que lo sustituya.
La medida propuesta es extrema, por ser contraria al principio democrático de respeto al derecho ciudadano de elegir a sus autoridades, un último recurso cuando se ha perdido la gobernabilidad, que no parece ser el caso de este pequeño municipio, con todo y que hace dos meses fue ejecutada la presidenta municipal Maricela Vallejo. Pareciera que los operadores políticos del gobernador, si los tiene, en vez de plantear fórmulas de mediación entre los grupos locales, buscan la solución del garrote y el reemplazo de autoridades con sus afines.
No se ve fácil la salida que le vendieron al gobernador. En principio no se conocen los hechos que pudieran constituir las causales de ley, la que sería aplicable es: “Que se haya perdido el orden y la paz pública” (artículo 130, fracción I, de la Ley Orgánica del Municipio Libre). Por otro lado, la decisión del Congreso prevista en la Constitución Política del Estado (artículo, 33 fracción IX, inciso b, y fracción X) requiere del voto de las dos terceras partes de sus integrantes, es decir, 34 votos de 50, que no tiene en la bolsa el grupo legislativo de Morena.
Es tan inusual en Veracruz la desaparición de poderes en un ayuntamiento que la última vez que se aplicó fue en 2002, en el municipio de Ayahualulco, durante el gobierno de Miguel Alemán. Entonces al menos los supuestos estaban claros, por un prolongado conflicto postelectoral, transcurrido un año, los ediles electos no pudieron instalarse en el gobierno municipal.
Hay que tener cuidado, no vayan a encender ese pueblo; que le salga un Chinameca II a Eric Patrocinio Cisneros y embarque de nuevo al gobernador Cuitláhuac García. Por cierto hay versiones de que la misma receta del garrote para disolver ayuntamientos la quieren pedir para Camerino Z Mendoza, donde el alcalde Melitón Reyes Larios (hermano de Hipólito, el arzobispo de Xalapa) se queja de la inseguridad y reclama refuerzos policiacos.
Candil de la calle
El presidente Andrés Manuel López Obrador, muy aplicado en las tareas que le encargó el presidente Donald Trump, detener el flujo migratorio de Centroamérica hacia los Estados Unidos, ya selló la frontera sur con 6 mil elementos de la Guardia Nacional; ahora va con un plan de inversión para el desarrollo integral con Guatemala, Honduras y El Salvador. Ayer, reunido con el presidente de El Salvador, AMLO anunció que México derramará 100 millones de dólares, entre otros, con su programa Sembrando vida. ¿De dónde saldrá ese recurso?
¿Cuánto aportará, si es que lo hace, el gobierno norteamericano? La campaña populachera de AMLO no tiene fronteras (hacia el sur). Mientras tanto aquí todos los indicadores económicos y los pronósticos de crecimiento no son positivos.