Asuntos Públicos – Menos recursos federales tienen contento al gobernador

Eduardo Coronel Chiu

Después de que se conoció este domingo el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020, que para los estados y municipios representa una baja real en las asignaciones de recursos financieros, los gobernadores reaccionaron de modo diferenciado, al parecer, no como el pronóstico de la feria, sino según su posición personal y política de subordinación y disciplina o pretensión de independencia respecto al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Colocado en el primer supuesto, el de la dócil aceptación de lo que disponga y mande el señor presidente y el señor secretario de Hacienda, el gobernador del estado, Cuitláhuac García, no parece importarle la caída real de los ingresos que viene recibiendo el estado, y la proyección de una continuada baja para el año próximo.
El miércoles pasado, Cuitláhuac García –acompañado del secretario de Finanzas, José Luis Lima Durán–, acudió a entrevistarse con el secretario de Hacienda Arturo Herrera y a su salida declaró: “la verdad es que nos vamos contentos”, ya que, dijo, hay disposición para que coincidan sus peticiones con lo que presupuestado por Hacienda “y de lo que finalmente se vaya a aprobar”. Y agregó su conformismo (como para el registro que le podrían mostrar al “jefe”: “nosotros estamos de acuerdo (con el presupuesto)”, aunque reveló haber planteado el déficit presupuestal de 3 mil millones “que nadie ha querido atender”.
Dos años seguidos a la baja
Si el presupuesto del gasto federalizado ya lo entregó el secretario de Hacienda a la Cámara de Diputados con una baja real de 0.9% a las participaciones y de 0.2% a las aportaciones y convenios (esa media del conjunto coincide con la cifra estimada para Veracruz), la visita de Cuitláhuac se ve tardía y además débil para provocar una modificación. Por otro lado, hay que agregar que en el año actual el gasto federalizado a Veracruz ha sido menor en términos reales al de 2018, así que ya serían dos años consecutivos a la baja.
Los gobernadores del PAN no comparten el entusiasmo
A diferencia del conformismo del gobernador del estado, otros gobernadores, entre estos los de Chihuahua y Durango –del PAN, por cierto–, no se sintieron ni tan contentos ni tan conformes con el presupuesto a los estados. Javier corral, de Chihuahua, y José Rosas Aispuro, de Durango, expresaron su inconformidad con el recorte, a la vez que advirtieron harían frente común con los 8 más que integran la asociación de gobernadores de Acción Nacional (GOAN). No obstante la pertenencia a un partido político opuesto al gobernante, ubicaron el problema común a los estados, la reducción en términos reales de participaciones y aportaciones es para todas las entidades, “descontando la inflación (3%) hay un decremento en el fondo general participable a las entidades federativas (entre otros fondos igualmente recortados)”. Este bloque de gobernadores plantea un negociación de grupo, descartando la eficacia de acuerdos individuales , al respecto Corral dijo: “Los gobernadores deberíamos de tomar más en serio este momento delicado para el país; si nos quedamos callados y no es cierto que con negociaciones individuales cada gobernador con el gobierno federal va a sacar más para sus estados”. De no funcionar, también se plantearon retirarse del pacto fiscal, declaración más de amago que factible, pero que ilustra una posición de defensa de los intereses de los estados contra el centralismo, que contraste con el entusiasmo y conformismo de gobernadores de Morena, como el de Veracruz, Cuitláhuac García.
AMLO se planta
Cuestionado ayer sobre la “preocupación” de los gobernadores por los recortes y reducciones a sus presupuestos y si habría flexibilidad para aumentar, AMLO dijo que ya no es su boleto, “nosotros cumplimos con enviar el presupuesto”, eso lo resolverá, en su opinión, la Cámara de Diputados, abrumadoramente Morena. Su justificación de la baja no corresponde. Si se trata de baja, de que vienen a la baja los presupuestos, alegó, pongo por ejemplo el de la Presidencia, que ese sí viene a la baja por la austeridad, como si nadie comprendiera que se refiera a una reducción solo de su oficina, no del Poder Ejecutivo o sus descentralizadas, muchas de las cuales, por ejemplo la Secretaría de Energía o los programas sociales clientelares, por solo mencionar algunos, elevaron de modo exorbitante sus asignaciones. En la misma perorata retomó AMLO su letanía anti corrupción, y relató los moches y la discrecionalidad con que se asignaban presupuestos adicionales a estados de la república; no le falta razón en ese manejo discrecional de partidas presupuestales susceptible de corrupción. Pero en vez de regular y vigilar la entrega de esos recursos, su gobierno optó por abatir y casi cancelar la partida llamada ramo 23, provisiones salariales y económicas por la cual se canalizaban recursos extras a los estados. Por ejemplo, en esta partida, según las cifras de la Secretaría de Hacienda al mes de julio, Veracruz había recibido 2 mil 300 millones de pesos menos que los del año anterior, una reducción de 61%. El importe de esa baja representa el 76.6% del déficit presupuestal del que se quejó Cuitláhuac, “nadie ha querido atender”. Menos podrá atenderse ese déficit con una actitud conformista a los recortes unilaterales del gobierno federal.
Gasta Cuitláhuac a la Viva México
No ha liberado el Gobierno del Estado gran parte del presupuesto autorizado y de los fondos recibidos para el año en curso, incurriendo en un subejercicio ya señalado. Atoraron el programa de obras públicas y los programas de desarrollo social, y persiste la carencia de medicamentos y falta de equipamiento en hospitales. Pero hay ocasiones de tirar la austeridad por la ventana y ser balconeado en medios y redes sociales. En los festejos patrios derrochan 15 millones de pesos en pintado color morena del Palacio de Gobierno, iluminación y decorados para la verbena, aguas y servicio de banquete, entre otros, destacándose el gasto de 6 millones en el grupo musical. No escatimaron para celebrar el aniversario de la primera transformación; la 4T echa las campanas de la independencia al vuelo y el gato del moche al retozar.