Asuntos Públicos – ¿Tímido informe o encuentro partidista?

Eduardo Coronel Chiu

En el informe de los primeros seis meses de gobierno se quedaron solo con el dudoso botón de muestra que no se atrevió a presentar el traje completo, aunque fuera a la medida.
La semana pasada, con aires triunfalistas, el gobernador Cuitláhuac García y varios de sus secretarios, entre ellos el de gobierno, Erick Cisneros, y el de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, presumieron en sus cuentas de redes sociales los logros alcanzados en su primer semestre, mismos que dijeron habían presentaron a diputados locales.
Sin embargo, dichos informes no se hicieron públicos y luego se conoció que en dichas reuniones no participaron representantes de sectores sociales ni alguno de los 23 diputados locales de bancadas distintas al partido Morena.
¿Qué sucedió que el Gobierno del Estado se reservó la información, y solo quedó el adelanto botonero del gobernador?
El botonazo
El Twitter de Cuitláhuac marcó el tono: Segob, 84 mil acciones de atención, Salud, 8 centros de salud nuevos y en Seguridad, redujimos en 31% el índice delictivo, pero hasta ahí llegó.
Erick Cisneros, según las fotos del evento con el gobernador y los diputados de su cuenta personal, hasta mandó a imprimir los documentos de su informe semestral, en versión ejecutiva y ampliada, donde destacó su trabajo en 20 áreas, “volcado a atender las necesidades de los veracruzanos”. Y Hugo Gutiérrez escribió en su cuenta personal que presentó al gobernador y a diputados un informe de las acciones y respuestas institucionales que hemos dado para combatir la violencia y la inseguridad. No informó de la reducción destacada de 31% por el gobernador en varios eventos de la semana, por lo que no se puede evaluar la confiabilidad de esos datos. Del secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, no se sabe que haya hecho algún comentario público.
Solo para el consumo de Morena
Luego de que en la sesión del Congreso local el jueves pasado diputados de oposición reclamaron no haber sido invitados a los “contundentes” informes de los secretarios de despacho –como se sabe, se quejan de que no les toman siquiera las llamadas–, resultó el justificante de que los actos de “rendición de cuentos” había sido solo para los diputados de Morena.
Entonces salieron las excusas de que no eran los tiempos legales de los informes de acciones del Poder Ejecutivo, que las reuniones las solicitó al Ejecutivo el coordinador de los diputados de Morena, Javier Gómez Cazarín, y que si las otras bancadas querían les informaran o tener “un acercamiento” con los secretarios de despacho, debían hacer su propia petición.
Que hagan públicos sus informes
Si bien es cierto que no hay obligación legal en este momento para que el gobernador y los secretarios de despacho rindan un informe de labores –el informe anual del Ejecutivo al Congreso sobre el estado que guarda la administración pública a su cargo debe hacerse el 15 de noviembre, y la comparecencia de los secretarios en fecha posterior para la glosa–, si se tomaron la molestia de hacer su informe semestral, deberían hacerlo público, cuando menos, en sus páginas de transparencia.
Intentaron hacer propaganda, difundiendo logros que no se sustentan en la realidad. Dejando de lado, por evidente falta de seriedad, la evaluación de las 84 mil acciones de atención de la Secretaría de Gobierno, donde seguramente aparecen acciones tan rutinarias como el registro de actas de nacimiento y el papel de florero en mesas de la paz, y como chambelán del gobernador; las cifras de Seguridad Pública no cuadran. En principio no las valida la más reciente actualización al mes de mayo de las cifras de incidencia delictiva del sistema nacional de seguridad pública. Como se ya se comentó, la reducción general de delitos en los primeros seis meses es parcialmente cierta, pero fuera de contexto de interpretación. Para precisar, la baja del total de delitos es de 16%, no del 31%; pero el dato aislado omite reconocer incrementos disparados en delitos graves como el secuestro, que al primer semestre de gestión se eleva en 161%, así como el feminicidio, que subió en 65%; en cambio, la reducción en otros delitos de alto impacto no es muy significativa, los homicidios dolosos bajan apenas el 10% y la extorsión solo 5%. El robo a negocios sube 8%.
Ya se verá si se deciden a exhibir el traje completo, agotado y cuestionado el botón de muestra, y podemos conocer de dónde sacan sus datos (como AMLO, tienen otros).