Desde la Butaca – Guasón (Joker)

Cinéfilo Irredento

A pesar de sus aflicciones neurológicas y una economía en recesión, Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) aspira a convertirse en comediante. Sin embargo, las injusticias y humillaciones de la vida en la gran ciudad lo acercan a una crisis emocional con explosivas consecuencias.
Tengo opiniones contradictorias sobre Guasón. Por un lado, es una película muy bien escrita, excepcionalmente realizada, y conducida por una increíble actuación que trasciende una simple “historia de origen” para transformarse en un hipnótico drama lleno de emoción y textura. Por otro lado, también es una “historia de origen” innecesaria y muy distante de la mitología oficial de DC Comics. En otras palabras: uno de esos indulgentes ejercicios de “ret-con” impulsados por la obsesión de Hollywood con “arreglar” las historias de otros medios.
Pero, a fin de cuentas, lo primero resultó más importante que mis patéticos quejidos de “fanboy”, así que puedo darle una entusiasta recomendación a Guasón por todo lo que hizo bien (con excepción de una escena en particular). Además, siempre puedo justificar su existencia como una historia “Elseworlds” que no interfiere con la preciosa continuidad del “bati-universo” (que ya de por sí ha sufrido grandes golpes últimamente).
Entonces, con esas contradicciones fuera del camino, puedo enfocarme en las razones por las que Guasón es una de las mejores películas de DC Comics que he visto hasta el momento (lo cual tampoco es un gran elogio, pero lo ofrezco con toda sinceridad).
Para empezar, la mencionada actuación de Joaquin Phoenix captura con devastadora crudeza las múltiples facetas de Arthur Fleck, así como la tortuosa transformación psicológica que sufre como consecuencia de factores externos e internos… algunos fuera de su control, y otros provocados por sus malas decisiones. No voy a perder tiempo en analizar la “controversia” que está despertando la humanización de un personaje absolutamente irredimible… pero entiendo el origen de esas protestas.
El director Todd Phillips hace preguntas que no tienen respuesta, y aunque algunas veces parece un truco para hacer la película más “dark”, no puedo negar que existe algo de verdad en su comentario sobre el papel de la sociedad (especialmente ciertos estratos económicos) en la creación de monstruos humanos alimentados por el clásico egoísmo e intolerancia de la humanidad.
Aunque desde luego este supuesto “mensaje” seguramente dependerá de la perspectiva personal de cada espectador. Tal vez ese es el auténtico origen de la controversia… Phillips nos delega la responsabilidad de juzgar las acciones de Arthur Fleck, en vez de pintarlo como un tradicional villano unidimensional de los comics.
Guasón funciona perfectamente bien por sí misma, sin apoyarse demasiado en el confuso universo cinematográfico de DC Comics. De hecho, funciona tan bien que hasta sentí forzadas las conexiones con la mitología “oficial”, pues no se sienten naturales, sino como obligaciones mercadológicas. En esa categoría incluiría la escena que mencioné al principio, la cual no me gustó nada, y hasta me sacó de la película (no, no tiene nada que ver con abuso de animales).
Fuera de eso, Guasón me pareció un excelente thriller con increíble cinematografía y diseño de producción, obviamente inspirado en la obra de Martin Scorsese y en el cine criminal de los años setentas. Las calles de Gotham reflejan la decadencia urbana de aquella década, llenas de corrupción e inmundicia literal y figurada, donde la violencia y tragedias de Guasón parecen perfectamente posibles. El período histórico no es un adorno “retro”, sino parte integral de la narrativa.
Finalmente, mención especial para la música de Hildur Guðnadóttir, cuyas discordantes notas evocan el colapso mental del protagonista, y complementan el fatalismo implícito de un entorno social cruel e indiferente.
Entonces, aunque no sentí Guasón realmente necesaria como parte del Universo Cinemático de DC Comics, ciertamente fue una película fascinante por derecho propio. La tremenda actuación de Joaquin Phoenix no fue una sorpresa, considerando la excelente racha que lleva en años recientes; pero ciertamente fue una revelación del director Todd Phillips, más conocido por sus comedias, y ahora responsable por una imitación de Scorsese casi tan buena como el artículo genuino (algunos momentos nos invitan a imaginar una secuela contemporánea de The King of Comedy). Mark Hamill: el legado de Joker cambió de manos. Y no podría haber mejor actor que Phoenix para continuar el horror.