Desde la Butaca – Spider-Man: Lejos de Casa (Spider-Man: Far From Home)

Cinéfilo Irredento

Peter Parker (Tom Holland) y sus compañeros de clase viajan a Europa con fines educativos, lo cual podría presentar la oportunidad perfecta para que Peter revele sus sentimientos hacia MJ (Zendaya). Sin embargo Ned (Jacob Batalon) no cree que sea buena idea. Y también encuentran monstruos, o algo así.
(Peligro: Spoilers para quien no haya visto Avengers: Endgame) Ahora entiendo por qué Kevin Feige dijo que Spider-Man: Lejos de Casa sería el auténtico final de la Fase III del Universo Marvel. A pesar de la contundente resolución e impacto emocional de Avengers: Endgame, ciertamente hacía falta un epílogo más ligero (pero no demasiado ligero) para explorar el mundo “post-Avengers”, así como las consecuencias físicas y mentales del “Snap” seguido por el “Blip” que regresó todo a la normalidad. Excepto que esta “normalidad” no es tan normal como parece.
Y, para acompañar esos fascinantes temas, tenemos una sólida aventura de Spider-Man, enfrentando a uno de mis personajes favoritos en su catálogo de villanos. Pero, ¿es Misterio realmente un villano, o víctima inocente de un accidente multi-dimensional? No diré más.
Bueno, solo una cosa más: Jake Gyllenhaal fue una perfecta selección para interpretar al enigmático Quentin Beck. Su motivación evoluciona a lo largo de la película, y no siempre me pareció clara o convincente, pero el talento del actor se encarga de llenar los huecos de la historia y atenuar los aspectos menos creíbles de su origen.
En una saga agobiada por antagonistas genéricos y olvidables (me refiero a la totalidad del Universo Cinemático de Marvel), Quentin Beck destaca como uno de los más ambiciosos y originales.
Por lo demás, el director Jon Watts (Clown)(¡?) reconoce que las mejores historias de Spider-Man son las que crean máxima tensión entre su vida privada y su vocación heroica, la cual se ha vuelto más complicada desde la disolución del equipo Avengers.
La ausencia de Tony Stark y Steve Rogers no solo crearon un vacío en la conciencia popular, sino un cambio fundamental en el balance de poder en nuestro planeta, expuesto a nuevas amenazas cósmicas o terrestres. ¿Quién será el nuevo Tony Stark? Algunas personas piensan que Peter Parker podría llenar esos inmensos zapatos. Pero hay alguien que no está de acuerdo: el mismo Peter Parker.
Y así, entre ataques de monstruos elementales, complicados planes para revelar su amor por MJ, y serios conflictos existenciales, Spider-Man: Lejos de Casa encuentra las piezas exactas para crear una aventura al mismo tiempo épica e íntima, donde las aparatosas peleas y efectos especiales (muy superiores a la cinta previa) tienen tanta resonancia como sus conversaciones con Ned, o con la Tía May (quien obviamente no podía mantenerse soltera durante mucho tiempo… pero aun así seguirá siendo mi personaje secundario favorito).
Hablando de lo cual, un rápido recuento de actores: Tom Holland tomó posesión de Peter Parker desde su primera escena (allá por Captain America: Civil War), y su actuación ha mejorado consistentemente, gracias a la incorporación de los cambios internos y externos que el personaje ha sufrido a lo largo de la saga. Zendaya tiene algunas dificultades para conciliar el lado cínico de MJ con las escenas semi-románticas que le asigna el libreto (no necesariamente con Peter, ya que también esa parte de su vida tiene un rival), pero a fin de cuentas me gustó como “modernización” del personaje original de los comics.
En alguna parte de mi imaginación existe una escena con Annalise Basso diciéndole a Peter: “Face it, tiger… you just hit the jackpot”, pero esta nueva versión “milenial” de MJ satisface los requerimientos de la historia, y abre las puertas a nuevas posibilidades narrativas. Y también me gustó que Betty Brant (Angourie Rice) tuviera un papel más sustancioso… aunque no fue ni remotamente el que yo esperaba. De los demás no quiero hablar, para conservar las deliciosas sorpresas de Spider-Man: Lejos de Casa.
Spider-Man 2 (la de Sam Raimi) sigue siendo mi película favorita de Spider-Man… pero creo que Tom Holland es mi Spider-Man favorito (perdón, Nicholas Hammond). Por cierto, no olviden las dos escenas durante los créditos finales. Una de ellas responde la más grande duda que tenía sobre esta nueva versión de Spider-Man: ¿Quién demonios se atrevería a interpretar a J. Jonah Jameson, después del extraordinario trabajo que realizó J.K. Simmons en las películas de Sam Raimi? La respuesta era obvia, y al mismo tiempo sorpresiva. Ya quiero ver a Peter trabajando en el Daily Bugle.