Revela Proyecto Chapultepec más de 4 mil piezas prehispánicas

El Universal
En el Bosque de Chapultepec no solamente hay museos y una amplia zona de áreas verdes, también han sido encontradas más de 4 mil piezas prehispánicas, como botones, figurillas en diferentes posiciones, puntas de flecha de obsidiana en diversas tonalidades y vasijas.
Pero en el bosque, que cuenta con tres secciones, también han sido localizados petrograbados, entierros, restos humanos de alrededor de 15 cuerpos, así como estructuras de templos y casas.
Los vestigios prehispánicos confirman que en Chapultepec habitaron por lo menos tres culturas: mexica, tepaneca y teotihuacana, comenta en entrevista la arqueóloga María de Lourdes López Camacho, coordinadora del Proyecto Bosque, Cerro y Castillo de Chapultepec.
Desde 2016, el Bosque de Chapultepec obtuvo la declaratoria como Zona Arqueológica, la cual comprende la Primera y Segunda sección, así como parte de la Tercera. Actualmente se prepara el Proyecto Cultural Chapultepec, dirigido por el artista Gabriel Orozco, que fue anunciado el 2 de abril por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Conmigo no se han acercado para analizar algo sobre el proyecto cultural y los vestigios, creo que a ciertas autoridades sí. Creo que cuando tengan el proyecto ejecutivo y cosas más en forma se darán cuenta que están dentro de una Zona Arqueológica. Querrán hacer obras, pero será necesaria la presencia de un arqueólogo que vigile las excavaciones. Espero que haya acercamientos y espero que haya esa sensibilidad (para salvaguardar el patrimonio)”, dice la investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El cerro y el volcán
Las investigaciones arqueológicas en el Bosque de Chapultepec comenzaron desde 1964. Sin embargo, en 2009, María de Lourdes López Camacho inició el Proyecto Bosque, Cerro y Castillo de Chapultepec.
A 10 años, la investigadora relata que en las tres secciones se han encontrado más de 4 mil piezas prehispánicas. Además cuenta la historia del territorio y habla de las complicaciones por la extensión del terreno y de otros factores como el recorte presupuestal.
El cerro de Chapultepec, dice la especialista, en realidad “es el volcán de Chapultepec” y es la formación más antigua de la cuenca de México, y se caracterizó por tener, según diferentes estudios, 13 manantiales que fueron explotados hasta mediados del Porfiriato.
“Los datos históricos nos indican que en el cerro de Chapultepec hubo ocupaciones desde el Preclásico, Clásico y Posclásico. A diferencia de otras áreas de la ciudad, el cerro de Chapultepec tuvo áreas donde pudieron asentarse grupos humanos. Es decir, el espacio se caracteriza por tener una temporalidad continua porque hasta el día de hoy el área de Chapultepec sigue con ocupación humana”, comenta.
El cerro de Chapultepec ha atravesado por diferentes momentos. En la época prehispánica se construyeron los “baños de Moctezuma”, un adoratorio y una unidad habitacional. Sin embargo, para el periodo virreinal se realizó la primera etapa del “castillo”, entre 1785 y 1787. Luego fue casa de descanso del virrey Bernardo de Gálvez.
También fue espacio del colegio militar y a partir del Porfiriato una parte fue usada como residencia presidencial, pero desde el 3 de febrero de 1939 se convirtió en sede del Museo Nacional de Historia.
“Desde la época prehispánica hasta hoy, el cerro de Chapultepec y su cumbre han sido símbolo de poder. Desde el inicio ha sido un espacio ambicionado por conquistadores e invasiones. Además destacó mucho el uso del agua, porque había cerca de 13 manantiales que permitieron que hubiera asentamientos muy tempranos, para las pequeñas poblaciones de grupos de cazadores recolectores y las aldeas del periodo Clásico”, dice la arqueóloga.
En el cerro, comenta María de Lourdes López Camacho, se han encontrado materiales de finales y principios del Preclásico, así como figurillas donde los personajes están en posiciones como flor de loto y “antes del Castillo hubo un templo, parte de su estructura fue encontrada en la parte alta, en las excavaciones arqueológicas de 1998, como parte del Proyecto Reestructuración del Castillo y Alcázar de Chapultepec”, además han sido encontrados petrograbados en piedras del cerro de Chapultepec.
El agua de los manantiales de Chapultepec era trasladada hasta Templo Mayor a través de acueductos; sin embargo, estas estructuras no se conservan, sólo está el acueducto que atraviesa por avenida Chapultepec a la altura de la estación del Metro Sevilla, que fue el último en construirse.